Por último, se intervino en los espacios interiores del centro comercial, tratándolos como una prolongación del exterior. Se han mantenido las paredes —escaparates y revestimientos pétreos— y los pavimentos, que conservaban su calidad original, centrando la actuación en los techos, modificados a lo largo de los años, que ahora se conciben como «cielos», otorgando a los interiores la cualidad de espacios «libres».
Se han sustituido los anteriores falsos techos por nuevos «cielos» que incorporan los sistemas de iluminación y que se han diseñado según la naturaleza de cada ámbito, configurando un paisaje interior que refuerza la identidad de las distintas zonas —Galeria, Plaça, Rebost y Passatge— y, al mismo tiempo, facilita la orientación de los usuarios y la visibilidad de los accesos desde las calles circundantes.
El «cielo» del Rebost y del Passatge se convierte en un techo escultórico de madera natural que aporta calidez al espacio y contribuye al confort de los visitantes. Mientas que, el de la Galeria y de la Plaça, inunda los interiores de luz gracias a la incorporación de elementos de alta tecnología, como techos iluminados y pantallas LED, que mejoran la experiencia del usuario.
Al mismo tiempo, la actualización de los sistemas de iluminación, junto con las mejoras en las instalaciones de climatización, ha contribuido a optimizar el comportamiento energético global del edificio.