Agroparc Penedès
Un clúster agroalimentario sostenible y circular que revaloriza el paisaje y el patrimonio del Alt Penedès.
La red de miradores de Osona resalta la belleza natural y paisajística de la comarca. Con cuatro miradores estratégicamente ubicados, el proyecto busca preservar los valores naturales y promover la historia de cada lugar. El uso de materiales locales como la piedra añade durabilidad y coherencia al conjunto del proyecto.
La comarca de Osona se halla en una situación estratégica entre los Pirineos y la Costa Brava. Se trata de un territorio interior de gran riqueza natural y paisajística: la Plana y el río Ter, se rodean de montañas que dan paso a parajes como el Parque Natural del Montseny, el Espacio Natural de Les Guilleries-Savassona o el Lluçanés. Estos valores paisajísticos sumados a su patrimonio cultural, con especial énfasis en los vestigios románicos, sirven de motor al Consell Comarcal osonense para impulsar el proyecto de la “Xarxa de Miradors d’Osona”.
La intervención actúa sobre una selección de cuatro emplazamientos que permiten explicar el paisaje, su historia y la diversidad de sus hábitats. También se quiere explotar su potencial como polos de atracción de visitantes, alrededor de los que estructurar una oferta turística que sea beneficiosa para los propios municipios y la comarca. Los miradores seleccionados son: el Mirador de Bellmunt en Sant Pere de Torelló (1), el Mirador de Roc Llarg en Sant Bartomeu del Grau (2), el Mirador de Ponent en Perafita (3) i el Mirador dels Munts en Sant Agustí del Lluçanés (4).

El proyecto tiene la voluntad de realzar la riqueza de los diferentes parajes y preservar sus valores naturales y paisajísticos. Las propuestas se adaptan a las circunstancias particulares de cada sitio, tratando de dotar a cada lugar de la mejor respuesta posible. Así mismo, se busca generar una imagen homogénea e identificable en el diseño del conjunto, con la intención de que el visitante pueda entender cada mirador cómo parte de un itinerario más global.


Uno de los principales objetivos del proyecto es la conversación de los valores naturales y paisajísticos, asegurando que cada intervención se adapte a las características especificas del entorno. Se ha buscado una imagen homogénea y reconocible en el diseño de los miradores, de manera que los visitantes los perciban como parte de un recorrido interconectado. Esta estrategia no solo facilita la comprensión del paisaje, sino que también refuerza el sentido de unidad entre los distintos puntos de observación.
La estrategia clave para estos objetivos se encuentra en el uso y la técnica de la piedra como material para resolver los nuevos pavimentos y elementos de mobiliario. La elección de este material se debe a su gran tradición en la construcción vernácula, su baja huella ecológica, su gran resistencia y su durabilidad prácticamente eterna. Permite trabajar en todos los contextos en los que encontramos los miradores: cimas, zonas fluviales y ámbitos periurbanos y dado su origen natural, se integra perfectamente en todos ellos.
A partir de la elección de este material, el proyecto apuesta por la conformación de plataformas y elementos de gran rotundidad geométrica mediante el uso casi exclusivo de este único material en un formato tosco, no concertado y sin ningún tipo de proceso de afinamiento o acabado. El trabajo manual, casi artesanal, necesario para conformar los pavimentos, plataformas y demás elementos de la propuesta le confiere un valor casi escultórico.
Todos los miradores se complementan mediante un elemento común en forma de tótem de gaviones de acero corten relleno con roca de vidrio, un material procedente del reciclaje de la industria del vidrio. Este tótem dispone de contenido didáctico sobre cada mirador, así como de todo el conjunto.


La «Red de Miradores de Osona» representa una iniciativa que equilibra la conservación del patrimonio natural con el desarrollo de un turismo responsable. A través de una intervención respetuosa e integrada en el entorno, se facilita el acceso a espacios privilegiados desde los cuales disfrutar de la belleza del paisaje osonense y conocer su riqueza histórica y ecológica. Con este proyecto, Osona reafirma su compromiso con la preservación de su territorio y apuesta por un turismo de calidad, que valore el paisaje y su historia sin comprometer su sostenibilidad.

