Red de miradores de Osona
Una intervención paisajística respetuosa con el entorno con el objetivo de realzar la riqueza de los diferentes paisajes y preservar el valor y la identidad de cada lugar.
El objeto de proyecto es el de ordenar estos espacios resolviendo, en primer lugar, el apantallamiento visual y acústico de la Carretera C-55 Abrera-Manresa que limita con el sector, en segundo lugar, la infiltración de aguas pluviales y, en tercer lugar, la acogida de usos de esparcimiento y recreo.


Para conseguir tales objetivos el proyecto se desarrolla a partir de un gran talud de protección acústica y visual que ocupa la mayor parte del ámbito y es la protagonista indiscutible del sector y de su entorno inmediato. Su definición geométrica es intencionalmente marcada a partir de taludes y aristas pronunciadas.
Respecto a la infiltración de las aguas pluviales, toda la superficie del talud y la de arena, césped y gramíneas que la circunda se consideran drenantes. Aun así, se han previsto unos drenajes lineales perimetrales que permiten evacuar rápidamente el agua sobrante en superficie hasta unos pozos de gravas de infiltración en el subsuelo, repartidos por el perímetro de la mota. Así garantizamos el retorno del agua al acuífero, que en este caso está protegido, y compensamos en buena parte la impermeabilización del sector. Finalmente, la geometría del talud permite la aparición de una explanada con límites irregulares que acoge tanto a los espacios de esparcimiento como a los juegos infantiles. La elección de la vegetación se basa en criterios medioambientales a partir de la utilización de especies adaptadas al clima mediterráneo.
