Parque Central de Sant Cugat del Vallès
La geografía como directriz de un crecimiento urbano que introduce el efecto "cool island" dentro de la ciudad a través de un parque lineal.
El sistema de parques de Sant Cugat del Vallés es el resultado del desarrollo de una serie de planes parciales realizados durante los últimos años a partir de una idea común: el proyecto de espacios libres como síntesis de la forma de ciudad.

La idea de aplicar un tratamiento global nos ha permitido adaptarnos a situaciones diversas, a planeamientos contradictorios ya aprobados, o a la disgregación en infinidades de formas de ejecución con promotores y presupuestos muy cambiantes.
El proyecto ha tenido como objetivos principales el tratamiento global de todos los espacios libres de las diversas urbanizaciones y la preservación de la memoria del lugar. A través de la discusión de los diferentes proyectos de urbanización y del establecimiento de unos criterios homogéneos se ha pretendido superar la individualidad de cada encargo para obtener un argumento que, sólo con vegetación y pavimento, se convierte, aparentemente, en algo previo a la construcción de la ciudad.
Esta imagen unitaria de todo el sector se refuerza con la definición de las cuadrículas de los chopos que se presuponen generadores del trazado de las calles, y el plano de césped que tapiza por igual tanto los parques como los parterres lineales o las plazas. Esta unidad se consolida con la voluntad de obtener la continuidad para los peatones y las bicicletas a lo largo de todo el sistema de parques.
El área de Coll Favà y La Rambla del Celler son dos ámbitos que se resuelven paisajísticamente sin poder modificar el planeamiento existente, por lo que la distribución urbana es la de un ensanche urbano con un espacio natural colindante y la de una riera cubierta, respectivamente.
El Parque de la Riera es la última pieza de éste sistema y permite la conexión del Sistema con el paraje natural de Torre Negra y la Sierra de Collserola. El Parque de la Riera se proyecta a partir de los mismos argumentos de continuidad del Sistema de Parques, potenciando una riqueza topográfica y biológica aún existente gracias a su situación alejada del centro histórico.
El paso descubierto de la riera en este tramo permitió la modificación de su topografía, dando lugar a una serie de balsas de laminación para reducir la velocidad del agua y posibilitar su renaturalización. La promoción de especies vegetales propias del paisaje de Ribera en detrimento de especies ornamentales conseguirá la paulatina restauración del ecosistema perdido.
Forman parte de la intervención una serie de puentes sobre la riera que permiten la conectividad transversal del parque con el tejido urbano colindante. El sistema de caminos consigue, en sentido longitudinal, conectar el centro histórico de la ciudad con el Parque Natural de Collserola, atravesando los paisajes singulares del sistema como son los Jardines del Monasterio, la Riera misma o el Parque final de la Alameda, uno de los pocos ejemplos que podemos encontrar de este tipo de paisaje de Ribera.

