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Hotel de 177 habitaciones en la zona de nueva urbanización de Mas Lluí

Un hotel contemporáneo con espíritu urbano que se integra en la ciudad como parte de su transformación y convierte la fachada en símbolo de su identidad

Hotel SB Win a Sant Feliu de Llobregat
Hotel SB Win a Sant Feliu de Llobregat

Hotel SB Win en Sant Feliu de Llobregat

El Hotel SB Win es un proyecto diseñado para formar parte de una estrategia de transformación urbana y establecer sinergias con las infraestructuras deportivas de su entorno. Su diseño destaca por una ventana icónica que articula tanto la fachada como el interior, convirtiéndose en símbolo del proyecto. El edificio busca abrirse a la ciudad, con espacios comunes pensados para el disfrute compartido. Todo ello configura un hotel contemporáneo, funcional y con una fuerte identidad propia.

Autores

Batlleiroig Arquitectura. Enric Batlle Durany, Joan Roig i Duran, Albert Gil Margalef, Helena Salvadó Giné – Arquitecto

Equipo

Laura Quintana Fernàndez, Marcos Andrés Trenado – Arquitecto

Colaboradores

STATIC Ingeniería – Ingeniería de estructuras, Novatec – Ingeniería de estructuras, Alado Studio – Arquitectura, David Diaz – Arquitectos técnicos

Promotor

SB Hotels Spain

Constructora

SB Immobiliària, Grupo Navas

Estado del proyecto

Construido

Fecha inicio

2022

Fecha final

2024

Ámbito

1344 m2

Superficie construida

11018 m2

Superficie exterior

1193 m2

Premios

Premio a la Circularidad TECHNAL 2024 – Reconocimiento – Hotel SB Sant Feliu

INTEGRACIÓN URBANA

En 2019 iniciamos el diseño del Hotel SB Win en Sant Feliu de Llobregat, un hotel con un enfoque cosmopolita que dialoga con su entorno y establece sinergias con los equipamientos deportivos cercanos, como la Ciudad deportiva Joan Gamper y el Estadio Johan Cruyff, ambos diseñados por Batlleiroig. Con una categoría de 4 estrellas superior y pensado para responder a la falta de oferta hotelera en Sant Feliu de Llobregat, el hotel cuenta con 177 habitaciones y una superficie construida de 11.000 m².

El edificio se organiza en tres plantas subterráneas, planta baja, siete plantas de habitaciones y una planta cubierta. Las cinco primeras plantas forman un volumen compacto, mientras que la sexta y la séptima se retranquean, creando espacios abiertos y mejorando la relación con el entorno urbano y la escala de la calle.

© Antonio Navarro Wijkmark
© Antonio Navarro Wijkmark

UNA VENTANA COMO SIGNO DE IDENTIDAD

Su arquitectura destaca por una fachada singular, donde la ventana, con una geometría distintiva, se convierte en el elemento central del diseño. La ventana icónica es la protagonista del proyecto: una pieza arquitectónica con geometría propia y perfilería de aluminio en forma de “C”, que contrasta con la textura del hormigón arquitectónico de la fachada. Esta ventana organiza el ritmo del conjunto y se reproduce en otros elementos del volumen, como balcones y aperturas, generando una identidad visual cohesionada y reconocible.

Esta pieza, prefabricada en taller, presentaba una complejidad técnica tanto en la resolución del detalle constructivo como en su montaje en obra, quedando enmarcada en una envolvente de paneles de hormigón arquitectónico. Este material de alta calidad y con una textura grabada en vertical refuerza la imagen urbana y elegante del edificio.

El vuelo de la ventana sobre la fachada y las franjas verticales del hormigón arquitectónico generan un juego de sombras que aporta movimiento y dinamismo al edificio a lo largo del día. © Antonio Navarro Wijkmark

UN ACCESO ABIERTO Y UNA RELACIÓN FLUIDA CON LA CIUDAD

El edificio se abre a la ciudad con un gran porche de acceso que invita a entrar. Los pilares triangulares de hormigón visto, inspirados en el acceso del Hotel SB Glow, resuelven el desplazamiento de los pilares de fachada y otorgan carácter a la entrada. La planta baja concentra las zonas comunes más activas y se vincula directamente con el espacio público, proponiendo un uso compartido entre huéspedes y ciudadanía.

© Antonio Navarro Wijkmark
Las zonas comunes de la planta baja y la planta -1 se comunican mediante una escalera escultórica metálica que fomenta su uso como escalera saludable. © Antonio Navarro Wijkmark

El vestíbulo principal conecta con la recepción, el restaurante de acceso público y una terraza ajardinada, generando un espacio dinámico, luminoso y permeable. En la planta -1, la luz natural entra a través de lucernarios y patios, iluminando las salas de reuniones, el comedor y otros espacios de estancia diseñados para usos sociales y profesionales. Uno de los elementos centrales de este espacio es la escalera escultórica dorada, que conecta visual y funcionalmente la planta baja con la inferior, reforzando la calidad de los espacios comunes. Más que un simple medio de conexión, esta escalera fomenta la movilidad ofreciendo una conexión fluida y agradable entre ambos niveles.

El gimnasio se ubica en el entresuelo, entre el sótano -1 y la planta baja, y el resto de servicios técnicos y accesos de personal se distribuyen estratégicamente para no interferir en la experiencia del usuario. En la planta 6, el retranqueo del volumen genera una gran terraza con piscina exterior y zona de solárium rodeada de vegetación, convirtiéndose en uno de los puntos más atractivos del proyecto.

CONFORT Y DISEÑO PENSADO PARA EL USUARIO

Las habitaciones se distribuyen eficientemente alrededor de un pasillo central, con accesos enfrentados que garantizan privacidad y tranquilidad. La mayoría son de tipología doble, con algunas cuádruples, todas ellas con una estética actual, funcional y confortable.

Al igual que en el exterior, donde la ventana es el centro del diseño, en el interior de las habitaciones continúa siendo un elemento clave. La ventana se transforma en una pieza habitable: un banco integrado que recuerda a los “festejadores” de la arquitectura tradicional catalana o a los “bow-windows” ingleses. Esta solución optimiza el espacio, elimina la necesidad de mobiliario adicional e invita a observar la ciudad desde un rincón privilegiado.

En la séptima planta, las habitaciones ganan en superficie y exclusividad. Las suites se abren a una terraza perimetral con vistas privilegiadas, y los balcones reinterpretan la geometría de la ventana, manteniendo la coherencia formal hasta el detalle.

El detalle de la ventana en la fachada aporta funcionalidad y mejora la experiencia del usuario —aspectos clave para cualquier operador— a la vez que refuerza la identidad del hotel mediante su diseño. © Antonio Navarro Wijkmark

El Hotel SB Win propone una arquitectura con vocación urbana, capaz de generar identidad y, al mismo tiempo, abrirse a la ciudad. Su lenguaje formal, reconocible y coherente, se combina con una organización funcional y un cuidado por el detalle que mejora la experiencia del usuario.