menúcerrar

Ordenación del frente marítimo del puerto de Alcúdia, Mallorca

Port d’Alcúdia
Port d’Alcúdia

Puerto de Alcúdia

El proyecto para la reordenación del frente marítimo de Port D’Alcùdia partía de la idea de favorecer el uso peatonal de la zona frente al desmesurado uso rodado y de estacionamiento que, sobre todo en verano, acababa por hacerla impracticable.

Autores

Batlleiroig Arquitectura. Enric Batlle Durany, Joan Roig i Duran – Arquitecto

Equipo

Jordi Nebot – Arquitecto / Teresa Galí-Izard – Ingeniero técnico agrícola

Colaboradores

STATIC Ingeniería – Ingeniería de estructuras

Promotor

Ajuntament d’Alcúdia

Estado del proyecto

Construido

Fecha inicio

1997

Fecha final

1997

Superfície total

18000 m2

Para ello se delimitaron los diferentes ámbitos de acceso rodado y se reorganizaron las zonas de aparcamiento. Se unificó el pavimento de todo el paseo mediante un adoquín prefabricado trapezoidal. Esta pieza se utilizó asimismo para definir los alcorques de los árboles, los imbornales para la recogida de las aguas superficiales y unos resaltes para obstaculizar el paso de vehículos. La supresión de bordillos permitió rehacer de manera optimizada las rasantes manteniendo las recogidas de agua existentes y las canalizaciones de las instalaciones, pero adaptándolas al nuevo pavimento. Sobre este pavimento continuo trazamos un sendero sinuoso en madera de teca que dividía el paseo en dos ámbitos: uno más cercano al agua, y por tanto de carácter más íntimo y sosegado, y otro más cercano a las edificaciones y comercios, y por tanto más dinámico. Este paseo de madera salva mediante dos puentes las entradas de vehículos a las zonas privadas del puerto. Estos puentes permiten al peatón tener una visión elevada del frente marítimo y dan variedad al recorrido a lo largo de la orilla.

Jordi Bernadó ©

A lo largo del paseo se sitúan tres pérgolas de madera que podrían contener debajo posibles equipamientos como bares o restaurantes, servicios públicos, quioscos diversos, venta de tickets del muelle público, cabinas telefónicas, etc. Al margen de su servicio, contribuyen a dar sombra al paseo, aumentando la sensación de frescor buscada. Su curvatura busca rememorar la forma de los barcos en construcción en las dársenas del puerto. La vegetación existente, básicamente formada por palmeras, no sólo se mantiene, sino que se incrementa hasta constituir un auténtico palmeral. Esto confiere un ámbito de sombra natural siempre deseable. Desde los puentes, convertidos en miradores, el paseo aparece como un nuevo oasis, donde la madera, las sombras, las palmeras y el agua dan lugar a un microclima especial.

Jordi Bernadó ©