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Parque de Can Bada en el margen del Torrent de la Font y del Turó de l'Enric de Badalona

Transformación de un antiguo vivero en un parque multifuncional que se convierte en un espacio bioclimático que favorece la biodiversidad y la gestión del agua del territorio.

Parc de Can Bada
Parc de Can Bada

Parque de Can Bada

El parque de Can Bada, con una superficie total de 8.000 m² forma parte de la red de parques metropolitanos que gestiona el Área Metropolitana de Barcelona, igual que el parque cercano del Torrent de la Font y del Turó de l’Enric.

Autores

Batlleiroig Arquitectura. Enric Batlle Durany, Joan Roig i Duran, Iván Sánchez Fabra – Arquitecto/ Joan Batlle Blay – Arquitecto y paisajista

Equipo

Mercè Lorente i Gras – Arquitecto

Colaboradores

SBS Simón i Blanco – Ingeniería

Promotor

AMB – Àrea Metropolitana de Barcelona

Constructora

UTE Can Bada (Talio + DRIM Mediambient)

Estado del proyecto

Construido

Fecha inicio

2019

Fecha final

2020

Superfície total

8000 m2

Superfície exterior

8000 m2
© Jordi Surroca

UN PAISAJE ATERRAZADO

Esta parcela era un vivero de plantas al margen del Torrent de la Font. Es por eso que se encuentra formado por terrazas en diferentes cotas, que recuerdan los campos agrícolas situados en terrenos con pendiente. Para minimizar los movimientos de tierra, el proyecto del parque utiliza estas terrazas y da a cada una de ellas un uso específico.

– En la terraza superior encontramos una gran zona de descanso bajo la sombra de los árboles. Un talud florido la separa y protege de la calle Alacant, evadiéndose de la ciudad y situando al usuario en una zona natural en plena trama urbana.

– En la segunda terraza están los juegos infantiles, pensados para todas las edades, protegidos bajo la sombra de los árboles y equipados con bancos.

– Finalmente, la terraza inferior es una gran explanada florida, relacionada con la riera, que puede dar lugar a varias actividades, tanto deportivas como culturales.

Las conexiones entre los diferentes niveles están hechas con escalas y rampas que son accesibles para todo el mundo.

© Jordi Surroca
Se han plantado un total de 54 árboles nuevos que darán sombra a todas las zonas del parque mejorando así el grado de confort del ciudadano. / © Jordi Surroca

DRENAJE SOSTENIBLE

Un punto importante del proyecto es la recogida del agua de lluvia de toda la superficie del parque. Se ha diseñado minimizando las superficies pavimentadas: el 90% son superficies blandas y naturales y solo un 10% de la superficie del parque es impermeable y no permite que el agua se infiltre. El parque contrarresta positivamente las superficies pavimentadas de los alrededores del barrio y se convierte en un nuevo pulmón verde de Badalona.

Para controlar y gestionar el agua de la lluvia se ha construido un sistema de drenaje sostenible, que se basa en la recogida del agua de las terrazas en zanjas de gravas y el agua de los taludes en cunetas verdes. Los dos sistemas, a la vez que van laminando el agua y la infiltran al terreno, la conducen a los biotopos donde el agua se retiene hasta que se evapora o se infiltra al terreno. Este sistema evita verter agua en la red de alcantarillado municipal y la gestiona de manera autosuficiente dentro del mismo parque.

El parque contrarresta positivamente todas las superficies pavimentadas del barrio, convirtiéndose en un nuevo pulmón verde de Badalona Mercè Lorente i GrasArquitecta / Paisaje / Senior

UNA VEGETACIÓN ADAPTADA A LAS CONDICIONES CLIMÁTICAS

Respecto a la vegetación existente del parque, una vez desbrozada la vegetación espontánea que había, se detectaron 4 árboles con especial valor botánico, que se han conservado: un olmo en la terraza inferior, un pino, un palmito y un ciprés alrededor del pozo y dos palmeras que se han trasplantado para ubicarlas en un lugar más privilegiado dentro del parque.

Para la elección de las nuevas especies vegetales se han tenido en cuenta criterios de sostenibilidad y respecto al medio ambiente. Se han plantado especies autóctonas o adaptadas a las condiciones climáticas de Badalona. Con esta elección, se garantiza que la implantación de toda la vegetación sea próspera, y que las especies no necesiten un riego abundante.

Se han plantado un total de 54 árboles nuevos que darán sombra a todas las zonas del parque y mejorarán así el grado de confort del ciudadano.

CONTROLANDO EL AGUA DE LA LLUVIA

Las especies arbustivas se han plantado resiguiendo los taludes y las cunetas, creando un nuevo ecosistema lleno de biodiversidad. En los biotopos, situados en los puntos bajos húmedos donde llega una gran cantidad de agua de lluvia, se han plantado especies con requerimientos hídricos más elevados, como por ejemplo los chopos, mientras que en las zonas más soleadas y secas se han plantado especies más resistentes. Para potenciar la fauna del lugar, se han instalado seis cajas nido en los árboles para los pájaros y un pequeño hotel de insectos.

El prado florido que se ha sembrado en los taludes y en la explanada es un prado muy resistente de crecimiento lento sin necesidades de riego.

En algunos de los taludes se han plantado fajinas vivas en diagonal, de forma que frenan el curso del agua y evitan la erosión del talud. Este sistema de bioingeniería se basa en enterrar fajos de ramas vivas que, en un tiempo relativamente corto, enraízan, rebrotan y favorecen la estabilidad del talud.

© Jordi Surroca

UN PARQUE DISEÑADO PARA OPTIMIZAR EL RIEGO

Otro punto remarcable del parque es que se autoabastece de agua para el riego de las zonas verdes. Se ha rehabilitado el antiguo pozo del vivero para poder extraer agua y utilizarla para la red de riego. Es un pozo de 25 m de profundidad y 1 m de diámetro donde se ha instalado una bomba de extracción de agua. El agua se conduce hasta la caseta y desde este punto se reparte a todas las plantaciones. La vegetación está distribuida en grupos de plantas con los mismos requerimientos hídricos, de forma que se pueden programar los riegos según las necesidades de cada grupo y así ajustar el consumo de agua.

La caseta del parque contiene todos los controles de la red de riego y los cuadros del alumbrado del parque. Además, servirá para guardar las herramientas de jardinería y para marcar la entrada principal con un gran letrero.

El parque de Can Bada es un refugio climático que favorece la biodiversidad y la gestión del agua de nuestro territorio. Es un parque urbano preparado para vivir en el siglo XXI y pensado para combatir la emergencia climática desde dentro de la ciudad.