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Sede de la CMT en Barcelona

Edificio corporativo de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones en el 22@.

Seu de la CMT a Barcelona
Seu de la CMT a Barcelona

Sede de la CMT en Barcelona

La Comisión del Mercado de Telecomunicaciones tiene su edificio corporativo en el barrio 22@ de Barcelona. Un edificio de oficinas que engloba 10 plantas de oficinas y una planta baja con diferentes servicios como una sala de actos, una sala de reuniones de gran capacidad y una guardería, todos ellos bajo la antigua estructura de la fábrica textil de Can Tiana.

Autores

Batlleiroig Arquitectura. Enric Batlle Durany, Joan Roig i Duran – Arquitecto

Equipo

Goretti Guillén, Meritxell Moyà Vilalta, Helena Salvadó Giné – Arquitecto

Colaboradores

G3 – Arquitectos técnicos, STATIC Ingeniería – Ingeniería de estructuras, PGI Engineering – Ingeniería de instalaciones, Pamias – Project manager

Promotor

Grupo Castellví

Ubicación

Constructora

Dragados

Estado del proyecto

Construido

Fecha inicio

2008

Fecha final

2010

Superfície total

12.000 m2
© Jordi Surroca

El edificio para la Comisión del Mercados de Telecomunicaciones, CMT se sitúa en el distrito 22@ formando parte de un conjunto denominado 22@ Business Park, que impulsa Grup Castellví y que abarca un amplio complejo de negocios de más de 41.000 m2 destinados a oficinas y hoteles entre las calles Bolivia, Ciutat de Granada, Sancho D’Àvila y Badajoz. Integrada en este sector se encuentra una de las naves de la antigua fábrica textil de Can Tiana, construida en 1906 según proyecto de G. Guiteras y catalogada por el Pla Especial de Protecció del Patrimoni Industrial del Poble Nou.

© Jordi Surroca

El edificio para la CMT se asienta en un solar estrecho y largo que presenta fachada principal a la calle Bolivia, quedando limitado lateralmente por dos pasajes. El solar alberga en su parte central una de las naves de Can Tiana y el proyecto se plantea como objetivo, recuperarla e incorporarla al programa funcional de la CMT. El volumen principal consta de tres plantas subterráneas para aparcamiento y once plantas por encima de la rasante de la calle, destinadas a oficinas y servicios. La planta baja, destinada principalmente al acceso, conecta con la nave histórica en la que, conservando su estructura original, se sitúan un auditorio con capacidad para 330 personas, una sala de reuniones de gran capacidad y algunos servicios para los empleados de la CMT. La cubierta de la nave se adecúa para su uso y se conecta con la planta primera del volumen principal, que como ya hemos dicho se destina a oficinas.

© Jordi Surroca

La planta del edificio se organiza a partir de un núcleo de accesos y servicios central que ordena a su alrededor los espacios de trabajo haciendo uso de la libertad espacial que le otorga su condición de edificio abierto hacia sus cuatro costados. Eso nos permite explorar una formalización volumétrica que signifique al edificio, de manera singular respecto a su entorno, enfatizando su asimetría respecto a su eje longitudinal y potenciando su altura respecto al eje de la calle. Esta libertad formal nos permite obtener una forma singular, facetando las caras del edificio y moldeándolo como una pieza que busca ser única y reconocible y que encuentra en la innovadora relación entre exterior e interior una de sus razones de ser. La variación y superposición de espacios exteriores y espacios de trabajo, permiten orientar el volumen hacia la nave histórica y relacionarse con ella de una manera sutil y utilitaria. La presencia lejana del mar y la orientación hacia el sur determinan la posición de las terrazas.

La voluntad de trabajar unitariamente el aspecto exterior del edificio nos llevó a proteger su fachada con un sistema de lamas horizontales que recorren y pautan la totalidad del volumen, ligándolo incluso con la nave histórica, al prolongar las lamas por encima del volumen existente. Las lamas permiten cerrar las terrazas superiores y las zonas de instalaciones y conforman a su vez la marquesina de entrada a la planta baja.

© Jordi Surroca