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Parque público en la Vaguada de las Llamas

Un gran parque urbano encaminado a representar la riqueza del paisaje y la diversidad de la vegetación que se dan en el clima atlántico.

Parque Atlántico en Santander
Parque Atlántico en Santander

Parque Atlántico en Santander

La Vaguada de las Llamas preserva y amplía una gran zona húmeda de carrizales que se convierte en el elemento central de un gran parque público en la periferia de Santander. Delimitado por dos vías rodadas, el parque se estructura mediante taludes en forma de bancales de vegetación que generan escaleras, anfiteatros y rampas.

Autores

Batlleiroig Arquitectura. Enric Batlle Durany, Joan Roig i Duran – Arquitecto

Equipo

Albert Gil Margalef – Arquitecto / Javier Zaldívar – Arquitecto y paisajista / Elena Mostazo – Ingeniera técnica agrícola y paisajista

Colaboradores

APPIA XXI – Ingeniería

Ubicación

Constructora

SIEC, Urazca

Estado del proyecto

Construido

Fecha inicio

2006

Fecha final

2008

Superfície total

300.000 m2

Premios

European Garden Award 2016 – Parc Atlàntic, Santander

La Vaguada de las Llamas era una gran reserva de espacio libre en la periferia de Santander destinada por el Plan General a convertirse en parque público. Su ubicación, en el centro de un gran crecimiento urbano perpendicular a la playa del Sardinero, su especial topografía en forma de vaguada y su forma estrecha y alargada (1100 m de largo por 300 m de ancho) hacían de la Vaguada de la Llamas una pieza urbana realmente peculiar. A estos datos físicos había que añadir una característica que convertía a las Llamas en un paraje realmente único: la presencia de un torrente en su punto más bajo cuyo estancamiento parcial provocó la aparición de una importante colonia autóctona de carrizo, única por su extensión.

Para nosotros hacer un parque en Santander ha significado la oportunidad de experimentar en un contexto geográfico en el que nunca habíamos tenido la oportunidad de trabajar. Tener el Atlántico, como marco medioambiental ha supuesto una novedad que hemos querido explorar en todos sus aspectos, no sólo botánicos y biológicos sino también en aquellos que inciden directamente en la morfología del proyecto.

© Jorge Poo

La propuesta se ha desarrollado a partir de tres aspectos estructurales. El primero hace referencia a la estructura urbana del parque. El parque se organiza a través de dos vías rodadas que lo definen perimetralmente: una ya existente, la autovía S-20 y otra creada especialmente, paralela a la Avenida de los Castros, que remata el parque por el lado de las universidades.

La entrada principal, coincidente con la rotonda del Pabellón de Deportes, da acceso rodado al aparcamiento principal y al Parque a través de una arboleda que culmina con un mirador sobre la Vaguada y un anfiteatro verde. Este acceso, busca relacionar las dos intensidades supuestas del parque: la masiva, relacionada con los posibles grandes eventos que allí se efectuarán y la más íntima, relacionada con el paseo relajado y el disfrute más particular del lugar.

A este acceso principal hay que sumar los accesos perimetrales destinados a relacionar el parque con las dos conurbaciones que le circundan y a ellas entre sí: la Zona de las Universidades, con una población fluctuante, muy de entre semana, diurna y por lo general joven y la de la zona de viviendas de la ladera sur de la S-20, familiar, permanente y de amplio registro de edad.

© Jordi Surroca
© Jordi Surroca

El segundo nivel de proyecto tendría que ver con la estructura morfológica del parque. La estrategia para la organización del parque surge de la intención de reproducir sobre el lugar la morfología revisada del Océano Atlántico, reproduciendo de forma estilizada su contorno para producir los recorridos perimetrales y dejar el océano en sí como reserva para la colonia de carrizo existente. La diferencia de perímetro entre la forma del océano y el carrizal se resuelve aumentado la superficie de carrizal y completándolo con un lago artificial que sirve de reserva hidráulica y que lo remata en su entrega con el anfiteatro.

Los contornos se materializan en forma de taludes vegetales escalonados que bordean todo el parque solucionando los grandes desniveles existentes. Estos taludes contienen vegetación en sus tramos horizontales dispuestos en forma de bancales y generan las escaleras, rampas y anfiteatros que permiten dar la continuidad necesaria a este nuevo limite geográfico. Los taludes escalonados estructuran el parque en tres niveles topográficos que organizan los principales recorridos: uno por la zona baja, junto al carrizal, el siguiente a media ladera, conformando las campas de descanso y juegos y un tercero en paralelo a las vías perimetrales. Los tres se resuelven como caminos horizontales que continúan el perímetro total del parque aunque cada uno a una cota distinta. El camino inferior se distingue como principal mediante un pavimento pétreo, mientras que los demás se resuelven con un pavimento elástico.

© Jordi Surroca
© Jorge Poo

En sentido transversal los caminos cruzan el carrizal mediante pasarelas elevadas que inciden mínimamente en la estructura hidráulica y biológica de la colonia. Estas pasarelas continúan morfológicamente algunas de las trazas que sobre el Atlántico se han producido, la ruta de Cristóbal Colon y Juan de la Cosa, las rutas esclavistas, las rutas comerciales entre Europa y Estados Unidos etc. Mientras otras reproducen las trazas virtuales de los Trópicos de Cáncer y Capricornio o la traza del Ecuador.

© Jorge Poo
© Jorge Poo

El tercer y último nivel tendría que ver con la estructura vegetal. La especial disposición del parque, reproduciendo la morfología del océano Atlántico nos permite mantener en su centro, la zona equivalente al océano propiamente dicho, el sistema de carrizal existente, completándolo en algunos sectores y rematándolo con un lago artificial. Las especiales condiciones hidráulicas en que el carrizal se produce (altura del caudal hídrico, variedad de los nutrientes y calidad del suelo) se mantienen en toda su extensión. El resto de la vegetación del parque busca identificarse con su propio trazado, así se proyecta un arboretum centrado en la vegetación de carácter atlántico y ordenado según las franjas geográficas en las que el propio parque se organiza. En cada una de estas franjas se introduce la vegetación perteneciente a la latitud representada en plantaciones lineales que se densifican o se clarean dependiendo de su cercanía a las orillas.

© Jorge Poo
© Jorge Poo
© Jorge Poo