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Intervención paisajística del Centro Integral de Transporte del Metro de Madrid, en las antiguas cocheras de la Plaza Castilla

Una intervención que pone en valor las infraestructuras ferroviarias convirtiéndolas en un nuevo jardín para la ciudad.

Jardí del complex Metro Madrid
Jardí del complex Metro Madrid

Jardín del complejo Metro Madrid

La nueva sede del CIT de Madrid se ubica en la parcela donde antiguamente se encontraban una de las cocheras de Metro Madrid que quedaron obsoletas. Se trata de un punto estratégico dentro de la ciudad por su proximidad a Plaza Castilla y el Paseo de la Castellana y tiene el reto de relacionar transversalmente las zonas residenciales de ambos lados de la Avenida Asturias y convertirse en un nuevo polo de actividad urbana.

Autores

Batlleiroig Arquitectura. Enric Batlle Durany, Joan Roig i Duran, Iván Sánchez Fabra – Arquitecto

Equipo

Mercè Lorente i Gras – Arquitecto / Joan Batlle Blay – Arquitecto y paisajista / Elisabeth Torregrosa Avilés – Arquitecto técnico / Dolors Feu – Ingeniera técnica agrícola y paisajista

Colaboradores

UTE Jardín 1 – Autores del proyecto de arquitectura, Valladares Ingeniería – Ingeniería de estructuras e instalaciones, Arquitectura Jorge Carrión – Dirección de ejecución de obra, Architectural Green Method – Consultor medioambiental

Promotor

Metro de Madrid

Constructora

Ferrovial Agroman

Estado del proyecto

En curso

Fecha inicio

2011

Superfície total

18.140 m2
Planta general de la intervención paisajística.

Reciclaje urbano

El proyecto engloba el diseño de todos los espacios públicos de la parcela, desde el interior de manzana, con el Jardín y acabando por el espacio exterior con el anillo verde que lo envuelve. Ambas zonas, se proponen con los mismos criterios de acabados, envolviendo el jardín para protegerlo y para dar una imagen común y de relevancia del conjunto.

Con la propuesta de Jardín Metro se recupera un espacio obsoleto de la ciudad y se abre a los ciudadanos de los barrios de alrededor, así como a los usuarios que se trasladaran a la nueve sede de Metro. Es un nuevo espacio público que revaloriza las preexistencias del lugar para mantener su identidad ferroviaria intrínseca, dando a conocer y dignificar este patrimonio inherente a la ciudad y que había quedado olvidado. Así pues, el nuevo espacio público vuelve a acercar las infraestructuras a la ciudadanía, mediante un espacio exterior de calidad, moderno, ecológico y transparente.

Se recuperan y aprovechan elementos del patrimonio de Metro y se re-naturaliza el espacio ferroviario para darlo a conocer y crear una atmósfera paisajística ferroviaria integrada en la naturaleza, evocando ese paraíso perdido y de nuevo recuperado por los usuarios. Este patrimonio redescubierto fortalece la memoria histórica, la visibilidad de la entidad y otorga un nuevo espacio multifuncional en pleno centro de Madrid. El Jardín Metro pasa a ser un espacio de divulgación, una extensión del propio museo y reflejo de los propios valores de Metro Madrid. Este punto singular en la historia de la ciudad será conquistado por la naturaleza frondosa y pasará a formar parte del catálogo de elementos patrimoniales de la compañía en Madrid y en el imaginario de la ciudadanía.

El proyecto supone un nuevo espacio de divulgación de Metro Madrid. / © SBDA

El jardín biofílico

El jardín Metro se sitúa en el interior de manzana y a una cota fija que nos recuerda el pasado ferroviario de la parcela. Los antiguos raíles vías se mantienen en su lugar en todo el nivel generando un patrón ferroviario que ordena el jardín. Las cerchas, los postes y las vagonetas recuperados de distintas cocheras de Madrid, se disponen según los usos y la vegetación. El jardín se divide en el estrato arbustivo y el estrato arbóreo, que se sitúan alrededor de elementos ferroviarios y construcciones que promoverán la contemplación del paisaje. Una plataforma elevada, típica de todas las cocheras ya que es desde donde se inspeccionan los vehículos, servirá para contemplar el paisaje, un escenario perfecto para el centro del jardín, donde el usuario se olvida donde esta y disfruta de un momento romántico con la flora y la fauna de su alrededor. El agua refresca el ambiente, crea vida y verla nos relaja, por este motivo también se incorpora una Vía Acequia. Esta lámina de agua constante transcurre en medio del jardín, siguiendo la huella de las vías e incorporando vegetación acuática.

El jardín está dividido en diferentes paisajes, que se adaptan a las calidades del espacio y al soleamiento de cada zona y siempre siguiendo la estructura ferroviaria de los raíles. Empezando por la franja norte, encontramos la cuneta vegetal, donde se plantan arbustivas de floraciones muy vistosas situadas en el interior de las vías y le sigue el jardín aromático de los olores. Ambas agrupaciones de arbustivas potenciaran la biodiversidad y la presencia de mariposas e insectos. Entre el mundo de las arbustivas y el mundo del bosque, encontramos la vía acequia, con vegetación típica acuática. La pasarela elevada, permite generar unas gradas en medio del bosque y un mirador dentro el propio jardín. Las gradas son un anfiteatro que puede servir para eventos privados de Metro, como parte del museo exterior y para simplemente leer un libro rodeado de vegetación. El bosque se sitúa en la zona más próxima al edificio del CTA. La plantación de arbolado y arbustiva se hace entre vías y éstas se dejan libres como pequeños senderos entre sotobosque. Se genera un claro en el bosque, formando una plaza que puede incorporar un bar en un antiguo vagón de tren que genere vida y actividad al jardín.

Las cerchas se colocan en todo el mundo de las arbustivas y son una oportunidad para la vegetación crezca y las cubra, dando zonas de sombra y filtrando el aire. En la zona de bosque solo se disponen cerchas en la mitad de su longitud y sin su estructura secundaria para permitir el crecimiento de los árboles. Estas cerchas y los mástiles de las catenarias sirven para sustentar la iluminación reciclada de otras cocheras y otras instalaciones como difusores de agua para refrescar el ambiente en verano.

La vegetación es la protagonista en los jardines que conforman el proyecto. / © SBDA

Un nuevo ciclo del agua

La propuesta plantea la introducción de diversos sistemas de drenaje sostenible (SUDS) como medida de retención de agua en origen de manera que permita la reducción del caudal de agua que llega al depósito y en consecuencia disminuya su volumen necesario de retención. A parte de estas ventajas hidráulicas, la introducción de estos sistemas genera notables mejoras ambientales ya que reducen la cantidad de agua contaminada que llega a las depuradoras, minimizando las zonas impermeables, reduciendo el efecto isla de calor, y mejorando su cualidad paisajística. Se genera un nuevo ciclo del agua, desde la mayor cantidad de superficies de pavimento drenantes, su filtración posterior en el jardín inundado, su almacenamiento y su reutilización posterior para el riego y las actividades de ocio, obteniendo así una gestión mucho más eficiente.

En el jardín, se ha creado un sistema de lineal de cunetas vegetales que recogerán el agua superficial y que la conducirán hacia unos pozos de gravas, donde el agua se retendrá, infiltrará y laminará.

En el paseo Metro alrededor de la parcela, el agua se recogerá de en una primera franja interior, de pavimento de adoquines, que permitirá infiltrar el agua y así dar calidad de la alineación de árboles; mientras que la alineación exterior y más cercana a los coches, tendrá un alcorque lineal donde llegará toda el agua superficial de las aceras.

Las gradas verdes de acceso al jardín tendrán vegetación y pavimentos drenantes para permitir la infiltración de agua y evitar el sobrecalentamiento de los espacios pavimentados.

Una gran balsa se sitúa en el centro del proyecto. / © SBDA

Un nuevo pulmón verde de la ciudad

El proyecto se reafirma en la idea de colaborar medioambientalmente con el usuario, METRO y la ciudad en sí misma. Generar un nuevo espacio público con vegetación abundante en este punto de la ciudad, donde la densidad urbana es muy alta, influirá positivamente y de manera directa en la calidad ambiental de la zona. Se trata de construir un nuevo pulmón verde de la ciudad, que contrarrestará positivamente todo el asfalto, tráfico y construcciones de alrededor.

Se utilizarán especies de arbolado y arbustivas autóctonas que son capaces de regular la humedad del ambiente, almacenar CO2 y oxigenar el aire, generar espacios de sombra, depurar el agua de lluvia y aportar biodiversidad al conjunto.

Movilidad sostenible

Potenciar los sistemas lentos de movilidad, mejorando la calidad de vida de los residentes y reduciendo el ruido del tráfico rodado y la polución generada. Se generarán unas zonas de aparcamiento de bicicletas, para estimular el transporte ecológico por parte de los usuarios del jardín y de los edificios. Además, se eliminan las plazas de aparcamiento de vehículos privados para dar prioridad a la movilidad lenta y al barrio verde.

Estos elementos combinados conforman el carácter del eco-barrio, y dan una imagen de conjunto unitaria muy potente que resalta y remarca la imagen e implicación de Metro Madrid como entidad moderna y con conciencia ecológica.

De esta manera se cumplen los principales objetivos de sostenibilidad:

– La integración en el medio urbano.
– El ahorro de recursos energéticos y materiales.
– La calidad de vida en términos de salud, bienestar social, y confort.

© SBDA