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Guardería El Fil en Barcelona

Guardería municipal en los jardines de Málaga.

Escola Bressol El Fil a Barcelona
Escola Bressol El Fil a Barcelona

Guardería El Fil en Barcelona

Una guardería dentro de un interior de manzana del ensanche de Barcelona, fruto de la reordenación de una parcela privada anexa a los jardines de Málaga. Un pequeño edificio de dos plantas con un decalaje estructural que genera dos grandes vuelos, uno de acceso y uno de protección solar para el patio de juegos. La sobriedad de los materiales exteriores contrasta con la calidez y colores de los materiales interiores. Un edificio que confunde visualmente el interior y el exterior a la vez que acoge y protege a sus pequeños habitantes.

Autores

Batlleiroig Arquitectura. Enric Batlle Durany, Joan Roig i Duran – Arquitecto

Equipo

Goretti Guillén, Laura Quintana Fernàndez, Arantxa Manrique – Arquitecto / Diana Calicó Soler, Elisabeth Torregrosa Avilés – Arquitecto técnico / Francesc Parera – Delineante

Colaboradores

STATIC Ingeniería – Ingeniería de estructuras, Urbans TBA – Ingeniería de instalaciones

Promotor

Consorci d’Educació de Barcelona

Ubicación

Constructora

CGN – Constructora Gómez Núñez, Construc Green

Estado del proyecto

Construido

Fecha inicio

2008

Fecha final

2010

Superfície total

745 m2
© Jordi Surroca
© Jordi Surroca

UN NUEVO EQUIPAMIENTO PARA NIÑOS

El ámbito se sitúa en el interior de la manzana delimitada por las calles Nicaragua, Berlín, Numancia y la avenida de Josep Tarradellas. Ésta, tiene una medida más grande que las estándar del Eixample. Originalmente estaba atravesada por el medio por la antigua calle Robrenyo: su traza, pero, se ha integrado en los Jardines de Málaga, una zona verde que ocupa una parte del interior de la isla y que está abierta en la calle Nicaragua. La propuesta consiste en el mantenimiento de la zona verde existente y la creación de un nuevo equipamiento educativo en la zona de los jardines más próxima a la calle Berlín.

Este proyecto de reordenación determinó la asignación de un pequeño solar para la construcción de una guardería. La parcela, de forma rectangular, se adosaba por uno de sus lados largos a la medianera de uno de los edificios que cerraban la isla, dando el lado opuesto fachada hacia los jardines.

© Jordi Surroca
© Jordi Surroca

DOS NIVELES

La escasa superficie de terreno disponible impedía desarrollar el programa en una sola planta, como hubiera sido deseable, por lo que se optó por organizarlo en dos plantas, permitiendo así orientar hacia el sur todas las aulas. La obvia necesidad de patios de recreo y sus correspondientes porches en ambos niveles se solventó con un decalaje de la sección.

El acceso a las aulas en las dos plantas se organizó mediante un ancho pasillo, iluminado a través de un patio adosado a la medianera. La entrada, situada en uno de los extremos, se protegió mediante otro desplazamiento del volumen superior, generando un gran vuelo sobre el acceso.

© Jordi Surroca
© Jordi Surroca

UN JUEGO DE VOLUMENES

El juego de volúmenes y geometrías impuesto al edificio por la escasez de la parcela se matizó con una cierta parquedad en la elección de materiales, optando por el hormigón armado en los elementos estructurales y de cerramiento en las caras menos soleadas y por la plancha metálica, tanto opaca como troquelada, en las más soleadas.

En el interior se modificó esta actitud monolítica introduciendo materiales de gran calidad táctil como la madera o el caucho y ampliando la paleta cromática. La voluntaria opacidad de sus cerramientos así como la frondosa vegetación del jardín exterior y la de sus patios interiores, protegerán este pequeño edificio de su fuerte exposición al entorno urbano.

© Jordi Surroca