menúcerrar
Baixada dels Drets

Reurbanización de una calle a la entrada del casco histórico de Manresa

Baixada dels Drets
Baixada dels Drets

Baixada dels Drets

La Baixada dels Drets es una calle que circula en paralelo a la antigua muralla de Manresa y supone una de las puertas de entrada al casco antiguo.

Autores

Batlleiroig Arquitectura. Enric Batlle Durany, Joan Roig i Duran, Iván Sánchez Fabra – Arquitecto

Equipo

Mario Súñer Díaz – Arquitecto / Lidia Carrillo Parra – Arquitecto y paisajista / Laura Luque Pan, Diana Calicó Soler – Arquitecto técnico / Yago Cavaller Galí – Ingeniero técnico agrícola y ambientólogo / Dolors Feu – Ingeniera técnica agrícola y paisajista

Colaboradores

SBS Simón i Blanco – Ingeniería

Promotor

Inmocaixa

Ubicación

Constructora

Grupo Eiffage

Estado del proyecto

Construido

Fecha inicio

2018

Fecha final

2019

Superfície total

1.062 m2

Superfície exterior

1.062 m2
©Quim Bosch

Un carácter especial

Esta calle tiene un carácter especial. Era la entrada más importante de la ciudad medieval. En esta entrada a la ciudad se tenían que pagar los derechos de consumos de los productos que llegaban a la ciudad, y por eso la calle se denominó así.

El vial había sido reformado en 1906 con la pendiente actual, al 1908 se pusieron los adoquines en la plaza y a un tramo de la bajada, y en 1947 se puso la barandilla. La colocación de los adoquines coincide con la llegada del automóvil a la ciudad.

Manteniendo las premisas de diseño urbano del casco antiguo de Manresa respecto a los distintos ámbitos del municipio como son la zona de interior de muralla, el barrio del Raval o el entorno histórico del museo comarcal y la capilla del Rapto de San Ignacio de Loyola, los proyectos integran estos materiales homogeneizando el conjunto con un uso del granito y el acero corten. Se consigue dotar a las calles de una mayor accesibilidad y amplitud para el paso peatonal a pesar del gran desnivel existente y se promueve la presencia de vegetación en una zona urbana consolidada pero degradada.

Ante la aparición de restos arqueológicos como una calza de cantos rodados del siglo XVII, una galería de piedra del XIX o una fuente y cisterna del XVIII el proyecto ha sabido adaptarse para mantener aquellos hallazgos dignos de conservación para el disfrute de los ciudadanos.

©Quim Bosch